Narrador de Pampa y Mares


Humilde, cuya amplia experiencia en las tierras australes le dio tema para desplegar su obra. Un quehacer que se asienta princi­palmente en la narrativa simple, esforzada, donde refleja el frío mundo de los canales y de la Antártica.

Coloane es un excelente narrador. Tiene un estilo sencillo y ameno. Narra con flui­dez, muestra sin adornos la realidad de los elementos, donde la soledumbre y las an­sias de sobrevivir al agreste paisaje, a ve­ces, son superiores incluso a EL ESCRITOR: Es un escritor recio, consideracio­nes éticas. Su trabajo literario apunta hacia la depredación humana tanto sobre los pri­meros aborígenes como sobre la fauna de la tierra austral, depredación que anota con crudo realismo, sin lecciones de justicia, dejando en el lector una impresión sobrecogedora.. Su lenguaje, ya lo hemos dicho, es transparente, sin complicaciones. Eso mis­mo hace, muchas veces, que su narrativa, cuando se detiene en las barbaridades pro­vocadas por el hombre, sea un muestrario algo frío de acontecimientos reprochables, los cuales, de por sí, llaman al horror.

Seguramente, el estilo se mimetiza con esa región siempre gélida, azotada en forma incesante por vientos inclementes y borda­da sus praderas de mantos níveos.

Su obra es extensa. Tiene una trilogía de cuentos que lo ha hecho famoso: Tierra del Fuego, Golfo de Penas y Cabo de Hornos, además de varias novelas, entre las que so­bresale sin duda El Ultimo Grumete de la Baquedano, llevada al cine. Y en materia de filmaciones, Tierra del Fuego también fue llevada a la pantalla al igual que Cabo de Hornos y su cuento De cómo murió el Chi-lote Otey. Del mismo modo, participa en filmes de índole científica. Luis Sepúlveda, el celebrado escritor chile­no que triunfa en el extranjero, actualizó el conocimiento sobre Francisco Coloane en Europa, logrando que éste tuviera una primavera de elogios. Es uno de los grandes autores chilenos.

EL HOMBRE: Nació en Quemchi el 19 de julio de 1910. Estudió en Huite, Ancud y Punta Arenas.

Realizó diversas actividades, como por ejemplo, ovejero, capataz, explorador de petróleo, escribiente judicial, marino, actor de teatro. Tiene el título de Educador Sani­tario. Dirigió el Boletín de la Dirección de Sanidad. Todo lo cual, no cabe duda, le sir­vió posteriormente para escribir sus inolvi­dables relatos.

En materia literaria y periodística, desarro­lla su labor en los diarios El Mercurio, Crí­tica (Jefe de Crónica), El Sol ( Jefe de De­portes), La Nación, Las Ultimas Noticias (crónica policial) y en la revista Zig Zag. Laboró en el Ministerio del Trabajo, en el departamento de Extensión Cultural. A par­tir de entonces termina su peregrinaje entre Santiago y Punta Arenas.

Es hombre de robusta complexión, alto, poblado su rostro de alba barba que ha mantenido con el tiempo. Posee un concep­to ideológico definido. Se caso dos veces y tiene dos hijos. Fue nombrado Hijo Ilustre de Quemchi en 1968 y Presidente de la Sociedad de Escri­tores de Chile ( 1966). En 1964 es consa­grado con el Premio Nacional de Literatura y en 1980 designado Miembro de la Acade­mia Chilena de la Lengua. Ha viajado por China, la antigua Unión So­viética, India.

LIBROS PUBLICADOS: El libro que le dio popularidad es sin duda El Ultimo Gru­mete de la Baquedano, pero los fieles lecto­res de Coloane coinciden en justipreciar su tarea cuentistera, especialmente su trilogía de relatos breves. Cabo de Hornos repre­senta su obra trascendental.

La aventura es el leitmotiv de su creatividad.( Se le ha denominado el Jack Lon-don chileno). Los paisajes australes su me­jor pintura y la caracterización de los prota­gonistas, parca, cruda y real, sobresalen por su trascendencia. El hilo tensional es acer­tado y la composición de textos obliga a leerlos con interés, lamentando que el espa­cio se haga corto para disfrutar de su lectu­ra.

Sus Libros: El Ultimo Grumete de la Ba­quedano. 1941

Cabo de Hornos. 1941, Golfo de Pe­nas. 1945, Los Conquistadores de la Antarti­ca. 1946, Tierra del Fuego. 1956 Viaje al Este. 1959. El Camino de la Balle­na. 1963

El Témpano de Kanasaka.1968, Rastro del Guanaco Blanco. 1980, Crónica de In­dia. 1983.

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